Mostrando entradas con la etiqueta ingeniería fiscal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ingeniería fiscal. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de enero de 2016

Y a mí ¿me ofrecen un trato preferente para los impuestos?

A ver. Es cierto que hay que estimular o incentivar la inversión ¿Pero a costa de que lo paguemos los demás? Si Google, Amazon y otros tienen capacidad para pactar lo que van a pagar ¿por qué no los particulares?

El último acuerdo mediante el que Google ha acordado la cantidad que liquidará en el Reino Unido ha empezado a levantar ampollas y alertas. Puede ser un mal precedente si el resultado es una tributación al gusto del que tiene que pagar, advierten algunos. Sería tan nocivo como una amnistía fiscal. Porque lo cierto es que, no ya las personas físicas, sino las pymes tampoco se benefician de este trato de favor.

En este contexto, no es de extrañar que la Comisión Europea se plantee modificar las normas para que no se produzca esta elusión fiscal. Que no se quede en una mera declaración de intenciones como ha sucedido con otras medidas. Porque, la verdad es que cuando se hacen este tipo de pactos e ingenierías fiscales se habla de elusión, de planes dentro de la ley. Cuando lo hace un particular, si no es muy rico, suele ser fraude o evasión fiscal. Ya lo insinuó una abogada del Estado en defensa de Cristina de Borbón: Hacienda no somos todos.

jueves, 28 de mayo de 2015

Falciani, ¿héroe o villano?

Tras conversar en torno a una hora con Hervé Falciani, el responsable del mayor robo de datos bancarios de la historia, me pregunto, como muchos, si se trata de un héroe o de un villano. Sin domicilio fijo y con una orden de búsqueda y captura en 191 países, excepto en España, Francia e Italia, lo cierto es que ha escogido una forma complicada de vivir, a la par que novelesca.

Recurro a un símil que empleó él mismo en una entrevista que publiqué esta semana en El Periódico de Catalunya: Hablar del cocinero puede resultar interesante, pero lo importante es la comida que hace ¿es buena? ¿es útil? Las autoridades fiscales parece que se han interesado por ella, han probado unas buenas dosis y Falciani está dispuesto a cocinar más y a mostrar recetas. La que ha pasado a denominarse Lista Falciani, aunque incumpliendo leyes nacionales sobre protección de datos y sobre el eterno secreto bancario en Suiza, ha puesto al descubierto a miles de contribuyentes acaudalados con dinero en el país helvético.

No siempre se trata de fraude. Unas veces son residentes fiscales en el país o bien casos de elusión o ingenería fiscal elevada a la máxima expresión y otras veces se trata de de evasión tributaria pura y dura. La verdad sea dicha, desde que a este ingeniero de sistemas le dio por dar a conocer los datos que consiguió del banco en el que trabajaba en Suiza, en HSBC, se han revuelto muchas cosas en la política internacional contra el fraude y el blanqueo. Y él está dispuesto, dice, a colaborar más. Incluso con propuestas como las de reconvertir a los evasores fiscales en testigos contra los bancos que les ayudaron a ocultar sus fondos o con medidas para dinamitar lo que denomina la "industria global de la elusión fiscal". Visto así, nos caiga más o menos simpático el cocinero, parece un buen manjar...